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Find what you love and let it killed you

Find what you love and let it killed you

El viernes pasado en evento #EmprendErrores hubo una charla fuera de lo convencional.

En ella el extraordinario Poncho Beltran, nos compartió una serie de frases de Charles Bukowski en las que reflexionamos profundamente acerca de lo que se nos dice que es “lo correcto por hacer” y lo que realmente puede hacernos plenos.

Aquí entra la frase que titula este artículo.

Vivimos en un mundo donde el consejo más común es “haz lo que te apasiona”. Suena bonito, ¿no? Trabajar en algo que te gusta, sentir que cada día es una aventura y que nunca tienes que “trabajar” realmente.

Pero hay una parte de esa historia que casi nadie cuenta: si realmente amas algo, te va a consumir.

Lo que amas no solo te hará feliz, también te pondrá a prueba. Te quitará horas de sueño, te hará dudar de ti mismo, te llevará a momentos de frustración y sacrificio.

Y aquí viene la gran diferencia entre los que logran algo extraordinario y los que se quedan soñando: los primeros están dispuestos a morir un poco por lo que aman.

Si amas el fitness, prepárate para levantarte cuando todos duermen, para rechazar invitaciones que interfieran con tu disciplina y para enfrentar días en los que no verás progreso.

Si amas el emprendimiento, olvídate de la comodidad de un salario fijo, prepárate para fracasar más veces de las que puedas contar y soportar la incertidumbre diaria.

Si amas la escritura, prepárate para pelear con cada palabra, para dudar de si tu trabajo es lo suficientemente bueno y para enfrentarte al vacío de la página en blanco más veces de las que quisieras.

El punto es claro: lo que amas te va a poner contra la pared. Y ahí es donde la mayoría se rinde.

Mucha gente dice que quiere “éxito”, pero lo que realmente quieren es el resultado sin el sacrificio.

  • Quieren un negocio millonario, pero no las noches de insomnio, la presión y los riesgos.
  • Quieren un cuerpo increíble, pero no los entrenamientos intensos y la disciplina con la comida.
  • Quieren ser reconocidos por su trabajo, pero no las horas de práctica y la exposición a la crítica.

Lo que separa a los que llegan lejos de los que se quedan en el camino no es el talento, la suerte o la inteligencia. Es la disposición de dejarse consumir por lo que aman.

La imagen romántica del éxito es un mito. No es champagne y alfombras rojas. Es sudor, frustración y momentos en los que querrás renunciar.

Pero aquí está la parte mágica: cuando aceptas el sacrificio como parte del proceso, todo cambia. Dejas de buscar atajos, dejas de quejarte y empiezas a disfrutar el dolor del crecimiento.

Ese es el verdadero amor por lo que haces: no solo disfrutarlo cuando es fácil, sino abrazarlo cuando se vuelve difícil.

Si ya encontraste lo que amas, déjate consumir por ello. No a medias, no cuando tengas tiempo, no solo cuando se sienta fácil.

Si aún no lo has encontrado, sigue buscando. Pero cuando lo hagas, ten claro que el amor real siempre exige un precio.

Así que la pregunta es: ¿estás dispuesto a dejar que lo que amas te mate?

O mejor dicho: ¿estás dispuesto a vivir para ello?

— J.

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