En estos días hablábamos, mi socio y yo, de las personas que se la pasan regateando. Nosotros ofrecemos transporte terrestre en Ciudad de México para salidas de grupos a balnearios, excursiones escolares, eventos privados o corporativos, y nunca falta la persona que pregunta: ¿es lo menos?
Mientras a mi socio le molesta cuando esto sucede quiso saber que sentía cuando alguien me regateaba algún precio de mis servicios. Mi respuesta que pareció inesperada para él fue que esa pregunta denotaba la mentalidad de escasez de la persona y no que estuviera restándole valor a mi servicio.
Hay quienes van en la vida tratando de gastar menos dinero en absolutamente todo, prefieren dar mil vueltas en la calle antes de gastar en un estacionamiento, hacer las cosas por su cuenta en lugar de contratar profesionales, visitar varios supermercados para encontrar los artículos más baratos, hasta solo consumir contenido gratuito en internet para “ahorrarse” el workshop premium que les aceleraría 1000 veces más su economía (les suena el Decode the Money).
Esta autopercepción de escasez reside en sentirse incapaces de generar mucho más dinero del que supuestamente están ahorrando, si te sentiste identificado di “ouch”, y fácilmente se confunde (o más bien se usa de pretexto) la administración financiera.
Hubo una época que la pasé muy mal financieramente y aprendí trucos que me estaban costando ser víctima de la escasez, llegué a calcular el costo de la hoja del rollo de papel de baño para comprar la que costara menos. El problema es que eso se vuelve un hábito y según por ser administrado prefería quedarme sin datos para no pagar un plan de celular más caro, no pagar las suscripciones premium de las plataformas que usaba, hasta no delegar tareas esenciales porque las podía hacer yo mismo.

Lo peor es que al ser financiero fácilmente me podía escudar en el de: es que eso no está en el presupuesto, tengo otras prioridades, estoy enfocando mis recursos estratégicamente en otros lados. Cuando calculé la cantidad de dinero que dejé de ganar por esos malos hábitos casi me desmayé.
No confundas el ser administrado con estar en la escasez.
Quien realmente está utilizando estratégicamente su dinero invierte en el mejor gadget tecnológico porque va a facturar millones gracias a este (que es lo que hace mi socio), paga las herramientas premium para darle mejor atención a sus clientes (porque que oso que tenga que abrir otra sesión a los 40 minutos, verdad Josué), contrata una asesoría financiera en lugar de invertir en plataformas que le duplicarían su dinero en un mes (verdad… omitiré el nombre) e invierte en talleres que en un día le den claridad para generar 10 veces más ingresos en el mediano plazo (los cupos para Decode the Money son limitados no te pierdas el siguiente por favor, te conviene, ¿o seguirás viviendo en la escasez?).
Compartiendo la sabiduría de mi socio, si aquello a lo que vas a destinar tu dinero te producirá más dinero, entonces no escatimes ni por un momento.
Vuélvete estratega.
Te veo en Decode the Money.
Deja de cuidar los centavos y entra en el juego de generar millones.
— J.