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¿Eres clase media?

¿Eres clase media?

Un colega nos compartió que según datos del INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) y el CONEVAL (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social) aproximadamente el 18% de los hogares mexicanos tienen ingresos por arriba de los 50,000 pesos mexicanos mensuales (unos 2,500 USD).

Nos dio este dato para indagar acerca de quienes de los del grupo estamos considerados de clase media hacia arriba, que según el INEGI, para alcanzar este estatus en México, un hogar debe tener un ingreso mínimo mensual de 22,927 pesos (unos 1,150 USD). Esto abrió la discusión acerca de que en realidad podría significar “ser clase media”.

El otro día uno de mis amigos me compartió un video que hablaba de los rangos que existen para saber a que clase social correspondemos. Ahora bien, aunque los números son precisos para cuantificar a donde pertenecemos de acuerdo al ingreso que tenemos, no nos dan una dimensión cualitativa de la realidad que vivimos.Mi amigo casi se anda considerando clase alta, es soltero, vive en una de las zonas de alto poder adquisitivo en Ciudad de México, no tiene dependientes económicos y, sin embargo, me contaba que no le alcanza con lo que gana para estar tranquilo y menos para poder adquirir (a crédito claro) una vivienda.

Estadísticamente podemos colocarnos en uno de estos estratos sociales delante de los demás, pero no presenta un panorama realista acerca de cómo es nuestro estilo de vida financiero o que tan cerca o tan lejos estamos de caer en una crisis económica.

Continuando un poco con lo que te compartí ayer, se debe hacer un análisis profundo acerca de cómo está evolucionando el dinero en nuestra vida. Otra colega del grupo comentó que su facturación sí es muy alta y que en promedio está dentro de ese 18% de la población, pero sus ingresos son sumamente irregulares. Esto quiere decir que en ocasiones tiene muchísimo flujo de dinero y a veces nada.

Y bueno, una cosa es que tan regular es un ingreso y otra radicalmente diferente cómo lo administras. El caso de mi amigo es muy interesante porque debería estar en una posición económica sumamente privilegiada pero vive al día. Así como hay otros (que sospecho leyeron este libro) que aunque no ingresan tanto podrían darse unos meses sabáticos sin problema.

Más que confiar en la estadística para decir en que posición te encuentras, un ejercicio que te dará mayor claridad es preguntarte: ¿qué tanta satisfacción me da mi estilo de vida? ¿Cuántas fuentes de ingreso tengo? ¿Qué tan fácil sería caer en la quiebra? ¿Cuánto tiempo podría estar sin trabajar antes de que se termine mi dinero?

Ok sé que el ejercicio puede no ser de lo más agradable y aun así nos da una perspectiva acerca de lo que podríamos hacer para estar en una mejor posición, independientemente de lo que opine el INEGI.

Ahora si quieres un impulso para llegar más rápido a tener paz financiera, considera invertir en esto.