En todo este proceso de generar experiencias que creen un impacto definitivo en la forma en que manejamos el dinero, ha habido decenas de cosas que nunca antes había hecho, sobretodo el trabajar con un verdadero estratega de marketing que requiere piezas muy sofisticadas para optimizar todo lo que hacemos.
Todos llegamos a desarrollar, en nuestros trabajos o negocios, una experiencia que nos permite hacer cosas de manera muy sencilla, sin embargo, al mantenernos creciendo y actualizándonos tendremos que volver a hacer cosas por primera vez.
La trampa en la que podemos caer cuando ya hemos tenido ciertos logros es pensar que podremos dominar cualquier cosa nueva de forma ágil, con resultados increíbles, con la mínima cantidad de recursos.
Pero no, no será así, va a ser incómodo, con una importante curva de aprendizaje, te puede generar frustración y desesperación, no obstante, cuando haces consciencia de que en cualquier momento de la vida el afrontar nuestras primeras veces conlleva las mismas circunstancias.

En todo lo nuevo eres inexperto, viene a mi mente el caso de Michael Jordan cuando empezó a probar con el beisbol, te falta conocimiento, habilidad y que lo más probable es que vaya mal al principio.
Lo importante es tomarlo tal cual es, una nueva oportunidad de aprender mucho más, de conocerte, de salir a la zona de crecimiento, de saberte capaz de lograrlo.
Recuerda cómo empezaste, en cualquier área donde ya tengas gran éxito o seas experto, la cantidad de energía, tiempo, dinero que le tuviste que dedicar, cuántos retos enfrentaste, cuánto dolor existió cuando todo salió al contrario de lo esperado.
Reflexiona sobre si renunciarías a todos tus logros solo por saltarte esa etapa.
Así que ya que vamos en este camino de crecimiento atrévete a vivir muchas nuevas primeras veces, sé abierto a la posibilidad de equivocarte, fallar, sentirte inexperto que esa es precisamente la antesala de volverte experto.
— J.