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Así fue mi primera vez

Así fue mi primera vez

Ayer salí a grabar parte de unos anuncios para mi masterclass Hackeando el Código del Dinero. La idea era simple: hacerle dos preguntas sobre dinero a desconocidos en un parque cercano. En teoría, fácil. En la práctica, una montaña rusa emocional.

Nunca había hecho algo así. Acercarme a extraños, interrumpir su día, pedirles que me dejaran grabarlos… mi mente empezó a lanzar todas las excusas posibles: “Van a decir que no”, “¿Y si me ignoran?”, “¿Y si piensan que soy raro?”

Y claro, como si el universo quisiera confirmarme mis miedos, las primeras personas a quienes pedí permiso dijeron que no. Sentían mi duda, mi inseguridad. No tenía que decirlo en voz alta; mi lenguaje corporal ya lo gritaba.

Después de varios rechazos y de que el camarógrafo me dijera sin rodeos “Muévete sin miedo”, entendí lo que estaba pasando: no era la gente, era mi energía. Si me mostraba temeroso, ellos lo captaban y respondían con la misma resistencia. Pero si cambiaba mi actitud, todo podría ser diferente.

Respiré profundo. Me dije: “Estoy aquí por una razón. Esto es parte del proceso. Vamos a hacerlo divertido.” Y algo curioso pasó: mi energía cambió, y con ella, las respuestas de las personas. Empezaron a aceptar. La diferencia no estaba en lo que decía, sino en cómo lo decía.

Este episodio me dejó una lección clara: las primeras veces son retadoras, pero la energía con la que entras en la situación determina el resultado.

Da igual si estás vendiendo, invirtiendo tu primer dólar, negociando tu salario o lanzando un producto. Si dudas de ti mismo, los demás lo notarán. Si tienes miedo de cobrar lo que realmente vale tu trabajo, tus clientes también lo percibirán. Si te acercas a un inversionista con inseguridad, sentirá que no crees en tu propio proyecto.

Pero si te paras con convicción, si crees en lo que haces y en el valor que aportas, el mundo responde diferente.

Así que la próxima vez que enfrentes algo por primera vez—sea tu primera venta, tu primer pitch a un inversionista o tu primer intento de generar ingresos extra—recuerda: No es solo lo que haces, sino la energía con la que lo haces.

Atrévete a ir por lo que quieres.

— J.

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