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¿Y si todo ha salido mal?

¿Y si todo ha salido mal?

Ayer tuve un retraso de 15 minutos en mi hora de salir a hacer ejercicio porque mi llave secundaria se “escondió” de mi vista cuando la necesitaba.

Lo primero que pensé fue en los sistemas para evitar que eso ocurra en el futuro y una amiga me comentó que soltara el control, que quizá ese retraso podría haberme salvado la vida.

Hace poco hablaba con mi socio de cosas que no han salido como las esperábamos y la frustración que eso conlleva.

Entonces vino a mi mente la frase del libro Pleno de Simón Cohen: “Cuando obtienes lo que quieres es la vida dirigiéndote, cuando no obtienes lo que quieres es la vida protegiéndote”.

Me puse a recordar y reflexionar sobre grandes retos que he enfrentado, los cuales me han llevado en direcciones inesperadas pero sumamente gratificantes.

En marzo de 2022 el proyecto más importante que hasta ese momento había llegado a mis manos, imagínate iba a revolucionar la educación en México, estaba fracasando estrepitosamente. Le habíamos apostado toda la capacidad operativa de la empresa, contratado 10 personas nuevas, invertido en sistemas, era el todo por el todo.

Y en la primera quincena de ese mes, que coincidió con las vacaciones de semana santa, no tenía para pagar la nómina. Llamada tras llamada de los vendedores que iban desde los que solo preguntaban que si les íbamos a depositar antes del jueves santo, hasta los que nos amenazaban, durante esos días ni pude conciliar el sueño.

No pasó mucho tiempo antes de que tuviéramos que despedir a todos, asumir los $500,000 de deuda que traíamos, cerrar ese proyecto y volver a comenzar.

Aunque en ese momento no lo entendía, era la vida protegiéndome.

Fue el momento en que tuve que tomar una decisión trascendental, no podía quedarme quieto esperando a que nuestro siguiente proyecto diera frutos, tenía que crear nuevas fuentes de ingresos, liberar todo el potencial que tenía, apostar por mi crecimiento y reinventarme.

Otra enseñanza extra, muchas veces me preguntan cuando es el mejor momento para invertir, justo cuando estés atravesando la peor crisis, ese el momento.

Tomé la decisión de invertir 3,500 USD en una certificación, pelearme con mi socio por eso, y confiar en que se daría algún resultado favorable.

Hace dos años, gracias a esa certificación, estaba en Hermosillo, Sonora, junto a mis colegas conferencistas presentando la preventa de mi libro, con varias líneas de negocios y creando alianzas invaluables.

Todo gracias a que nada de lo que había planeado había salido como yo esperaba.

No te frustres porque las cosas te vayan mal, por los obstáculos que aparecen en el camino, o por los desastres que echan por tierra tus resultados, seguro pasan porque te espera algo mucho mejor que no tenías en el radar.

Es el momento de que decidas si te vas a amargar por lo que te pasó, que te dejó la pareja, te quedaste sin empleo, te tienen que operar de emergencia, quebraste un negocio o te estafaron; o con eso crear tu siguiente historia de éxito.

¿Qué eliges?

– J.

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